Comprar Un Negocio

Comprar un negocio existente puede causar inquietudes.

Preocupaciones al comprar un negocio.

Comprar un negocio existente puede ser una experiencia extraña, con mucha adrenalina mezclada con ansiedad. Es posible que tu debas superar una serie de preocupaciones e inquietudes, incluidos estos pensamientos:

  • No tengo lo suficiente para un buen negocio.
  • Puede que pague demasiado.
  • El negocio puede fracasar y perderé todo lo que tengo.
  • El vendedor puede ocultar información vital.
  • Las tendencias comerciales pueden cambiar y dañar el negocio que me interesa.
  • Tendré que trabajar demasiado -o me aburriré-, y luego tendré problemas para vender el negocio.
  • El acuerdo de venta contendrá cláusulas complicadas que me llevarán a la ruina financiera.
  • El contrato de venta omitirá las cláusulas que podrían protegerme.
  • Los honorarios profesionales aumentarán enormemente mis costos.
  • Terminaré pagando más impuestos sobre la renta de lo que anticipé.

Todos estos son aspectos importantes para considerar, pero no es necesario que pierdas el sueño por ellos. Este sitio web presenta información realista para ayudarte a afrontar todas esas preocupaciones.

¿Qué tipo de comprador eres tú?

Las personas que piensan comprar un negocio existente se clasifican dentro de tres categorías básicas. A pesar de que las necesidades y metas de cada tipo de comprador son diferentes, el proceso de comprar un negocio es sorprendentemente constante. Entonces, cualquiera que sea la categoría en que tu encajas, puedes utilizar este sitio web como una hoja de ruta que te guiara a través de toda la transacción. Veamos los tres tipos de compradores.

Comprar un negocio como medio de vida.

Muchas personas compran un negocio donde pretenden trabajar todos los días, con la expectativa de que el negocio les traiga una fuente constante de ingresos. En un escenario típico, el comprador hace un pago inicial que representa un porcentaje del precio de venta; luego, como nuevo propietario, el comprador paga al vendedor el saldo del precio de venta en cuotas mensuales, distribuidas durante varios años; el comprador, por supuesto, tendrá que pagar otras facturas cada mes, incluido el alquiler, pago de los empleados, servicios públicos, seguro e impuestos comerciales. El restante son ingresos para el propietario (aunque muchos propietarios de negocios, mantienen sabiamente algo de dinero en reserva para ayudarlos a sobrellevar los períodos lentos).

Ejemplo: Andrés está cansado de trabajar para otro, entonces busca y encuentra una atractiva tienda de muebles antiguos para comprar. Está especialmente complacido de que la empresa haya construido seguidores leales en la comunidad durante un período de 15 años. Andrés planea dejar su trabajo y dirigir el negocio, que cree generará ingresos suficientes para mantenerlo a él y a su esposa, Veronica. Acepta comprar el negocio por 150.000 dólares. El vendedor está dispuesto a aceptar un pago inicial de $75,000. Andrés acepta pagar el saldo, junto con intereses a una tasa anual del 6%, en 60 pagos mensuales de $1,450 cada uno. Dos años después de comprar el negocio, Andrés confía en que tomó la decisión correcta. Disfruta mucho hablando de antigüedades con sus clientes y espera con ansias los viajes de compra que él y Veronica hacen dos veces al año para reponer su inventario. Cada mes, después de pagar al vendedor, al propietario y a dos empleados, Andrés puede pagarse a sí mismo $6,000, y sabe que, debido a su arduo trabajo, algún día podrá vender el negocio con una ganancia considerable.

Andrés, por supuesto, podría haber intentado obtener un préstamo bancario para comprar un inventario de antigüedades y comenzar un negocio desde cero; pero sintió que era menos riesgoso comprar un negocio existente y obtener el beneficio del “goodwill” que el propietario había acumulado con los años. También le gustó el hecho de que la empresa tuviera una ubicación ideal bajo un contrato de arrendamiento a largo plazo que él podría asumir.

Comprar un negocio como un movimiento estratégico.

Algunas personas que compran un negocio existente ya están en el sector y desean expandir su empresa actual, tanto para aumentar su negocio como posiblemente para dominar un mercado local. Estas personas a menudo se denominan compradores “estratégicos” porque están llevando a cabo una estrategia comercial más amplia.

Algunas de las personas que buscan expandir un negocio pueden estar buscando el mismo tipo de negocio en el que ya están. Esto tiene enormes ventajas, la más importante es que el comprador ya sabe mucho sobre el negocio y puede valorarlo adecuadamente en el momento de la compra y operarlo más fácilmente después de que se complete la compra.

Ejemplo: Emma tiene un servicio de entrega que sirve principalmente al lado norte de la ciudad. Si tuviera algunos camiones y conductores más, podría expandir enormemente su clientela y servir a toda la ciudad. Se acerca a Felipe, un competidor que está llegando a la edad de jubilación. Acuerdan términos que permitirán a Emma expandirse comprando el negocio de Felipe. Emma no solo comprará camiones y conductores adicionales, sino que también se beneficiará del “goodwill” que Felipe ha acumulado a lo largo de los años al proveer constantemente recogidas y entregas oportunas. También se protegerá de los competidores que podrían haberse expandido de la misma manera si ella no lo hubiera hecho primero. Como un bono extra, Felipe acepta quedarse por 90 días como consultor para que la transición se desarrolle sin problemas.

Otros que buscan expandir un negocio actual pueden estar buscando algo que no sea un reflejo de su negocio existente, pero que encajaría perfectamente con él.

Ejemplo: Ernesto y Paula dirigen una popular escuela de guitarra. Se dan cuenta de que hay un límite en cuanto a lo que pueden ganar dando lecciones, porque hay un número limitado de horas en el día. En una reunión de educadores musicales, escuchan el rumor de que una tienda de guitarras y tambores en un centro comercial de alto tráfico puede estar a la venta. Investigan y descubren que el rumor es cierto. Ernesto y Paula revisan las instalaciones y descubren con agrado que la tienda no solo vende instrumentos de marca, sino que también hay un amplio espacio en las instalaciones para instalar cuatro salas de instrucción insonorizadas. Hacen los cálculos y deciden que ha surgido la oportunidad de expandir en gran medida sus ingresos mientras continúan trabajando en un campo que les encanta.

Comprar una empresa como inversión.

Algunas personas compran una pequeña empresa simplemente como una forma de completar su portafolio de inversiones.

Ejemplo: Doris está convencida de la sabiduría de tener inversiones diversificadas. Ella ya posee acciones, bonos, bienes raíces, incluidos dos pequeños edificios de apartamentos. Algunas de sus inversiones, como los bonos, son relativamente conservadoras; otras, como algunas de sus acciones de alta tecnología, son más especulativas. Para un equilibrio adicional en su cartera, Doris siente que le gustaría comprar una pequeña empresa que pueda ser administrada por un gerente a tiempo completo. Debido a que cree que las pequeñas empresas son más riesgosas que la mayoría de sus otras inversiones, ella espera encontrar una empresa que obtenga al menos un 15% anual del dinero ella paga por el negocio.

Esta estrategia, por supuesto, solo está disponible para personas con activos importantes y la capacidad de asumir el riesgo.

(www.floridanewdewam.com)

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