Especificar lo que se comprará y lo que conservará el vendedor.

Tú y el vendedor pueden acordar una venta de activos (lo cual siempre será cierto cuando compres una empresa unipersonal o una sociedad; o puede que no sea el caso cuando compras un negocio que opera como una corporación o LLC). En una venta de activos, tú querrás que el acuerdo de venta indique muy claramente todos los activos que estás comprando. Esto puede parecer obvio, pero una sorprendente cantidad de acuerdos de venta simplemente dicen que el vendedor está vendiendo y el comprador está comprando “todos los activos del negocio ABC”. Incluir una lista específica en el acuerdo de venta es de sentido común, incluso si el vendedor planea transferir todos los activos. Entonces, una lista es especialmente importante si el vendedor se quedará con algunos de los activos, como efectivo, cuentas por cobrar o quizás incluso un escritorio o silla a la que el vendedor se haya apegado. O, tal vez el vendedor te otorgue la licencia, en lugar de venderte, algún elemento de propiedad intelectual como una fórmula patentada, derechos de autor o patente.
temas considerar comprar negocio
Nuevamente, el punto es que, para evitar discusiones futuras, tú debes ser específico en el acuerdo de venta sobre lo que se vende y lo que no. De lo contrario, es posible que más adelante tengas una pelea legal sobre si algo te pertenece a ti o al vendedor. O, puede que te encuentres asumiendo la responsabilidad de cosas que te gustaría excluir, como posibles demandas o responsabilidad por daños tóxicos descubiertos posteriormente.
Si tú estás comprando la entidad corporativa o LLC del vendedor, en lugar de los activos de la empresa, generalmente no tienes que preocuparte por especificar en el acuerdo de venta los activos que se venderán. Por definición, todo lo que la corporación o LLC posee que no es específicamente excluido, será transferido como parte de la venta. Pero a menudo hay algunos activos corporativos que tú y el vendedor acuerdan que no se incluirán en la venta; por ejemplo, la corporación puede ser propietaria de la computadora que utiliza el vendedor, que está cargada con programas y datos que al vendedor le gustaría conservar; si tu compras las acciones corporativas, la computadora se transferirá automáticamente como parte de la venta; para evitar que eso suceda, el vendedor deberá transferir la computadora (y, en algunos casos, el software y la información que contiene) de la corporación a sí mismo antes del cierre de la venta; el acuerdo de venta debe dejar en claro que la computadora, y cualquier otro artículo que el vendedor se quede, no será propiedad de la corporación cuando se te transfieran las acciones.
Asimismo, el contrato de venta para la compra de la entidad debe excluir cualquier artículo que el vendedor posea personalmente y que esté presente en el local comercial. Dado que los artículos personales nunca fueron propiedad de la entidad comercial en primer lugar, esto puede parecer innecesario; pero tú como comprador, puede que no sepas que una pintura original en la pared de la oficina del vendedor y una hermosa alfombra en la sala de conferencias son tesoros personales del vendedor y no propiedad de la empresa. Para evitar un posible malentendido, un vendedor cuidadoso debe mencionar estos elementos en las conversaciones contigo y asegurarte de que se especifiquen como exclusiones en cualquier listado de la propiedad que posee la empresa.

Prestar especial atención a la transferencia de propiedad intelectual.

Un número considerable de pequeñas empresas poseen propiedad intelectual, un término legal que cubre los derechos de autor, marcas registradas, patentes y secretos comerciales. Las cosas que el vendedor o un empleado han inventado o el material que han escrito se consideran propiedad intelectual y pueden ser el activo más valioso que posee una empresa, incluso más valioso que los activos tangibles como bienes o edificios. Si una empresa ha construido una reputación sólida por la alta calidad de sus servicios o bienes, entonces el nombre de la empresa o del producto tendrá asociaciones positivas entre los clientes existentes. Si tú estás comprando ese negocio, querrás obtener el beneficio de esa buena reputación, sabiendo que ayudará a garantizar que los clientes actuales no solo regresen, sino que también recomienden los productos y servicios a otros.
Obtén la lista de clientes. Para la mayoría de los negocios minoristas, la lista de clientes puede ser el activo más importante que tú estás comprando. También puede considerarse un secreto comercial, así que asegúrate de que el acuerdo de venta diga que tú tienes el derecho a toda la base de datos de clientes. La cláusula de no competencia también puede establecer que el vendedor no puede usar la lista de clientes después de la venta.
Al preparar el acuerdo de venta, debes tener claro cómo se tratará la propiedad intelectual. En algunos casos, puede ser apropiado que el vendedor conserve la propiedad legal de la propiedad intelectual, pero te otorgue una licencia para usarla. Por ejemplo, el vendedor posee una patente sobre un proceso de fabricación; tú y el vendedor pueden acordar que el vendedor seguirá siendo el propietario de la patente, pero que tu tendrás una licencia para usarla y que le pagarás al vendedor una tarifa de regalías por cada artículo que fabriques utilizando el proceso patentado. También puede ser la situación contraria: el vendedor puede transferirse la propiedad intelectual, y además recibirá una licencia para usarla; entonces, tú te conviertes en el propietario de la patente del proceso de fabricación, pero permites que el vendedor utilice el proceso; aquí, el vendedor te pagaría la tasa de regalías. En otras publicaciones de esta página web encontrarás más información sobre la propiedad intelectual de una empresa, incluido el tipo de papeleo que utilizar para hacer acuerdos sobre el uso de la propiedad intelectual.
La legislación de propiedad intelectual es una especialidad jurídica. Relativamente pocos abogados de empresas tienen una amplia formación y experiencia en este campo. Si entre los activos que estás comprando se encuentra alguna propiedad intelectual de gran valor, debes considerar consultar a un especialista en propiedad intelectual.

Conocer las consecuencias legales de no realizar los pagos a plazos a tiempo

Por lo general, cuando una pequeña empresa cambia de manos, el vendedor no recibe el precio de compra en una sola suma. Los acuerdos en efectivo ocurren, especialmente cuando el comprador es una corporación más grande o puede obtener financiamiento de terceros, pero más típicamente, el comprador hace un pago inicial y le da al vendedor un pagaré por el saldo. Generalmente, el pagaré establece un calendario de pagos que se realizarán durante un período de tiempo, como tres o cinco años, y el comprador también acepta pagar intereses sobre el saldo adeudado. Esto se llama venta a plazos.
Con tales arreglos, existe al menos cierto riesgo de que el comprador no realice todos los pagos requeridos. La preocupación del vendedor por la posibilidad de que tú, el comprador, puedas incumplir con el pagaré, probablemente esté relacionado con dos cosas: si el negocio en sí es saludable y cuál es tu historial de gestión y crédito. Si el negocio está prosperando y tú eres un empresario experimentado con buen crédito, el vendedor probablemente se sentirá razonablemente seguro de que pagarás a tiempo y que al final se pagará todo el dinero. Si tu historial no es tan bueno, o si la empresa tiene problemas, aumenta el riesgo de incumplimiento. Los vendedores inteligentes suelen reducir su riesgo al insistir en venderle a alguien que sea financieramente fuerte, tenga un buen historial crediticio y tenga un historial probado de competencia empresarial, idealmente en el mismo campo.
Pero no importa cuál sea la condición del comprador, la realidad es que el vendedor buscará proteger sus propios intereses en caso de que tu incumplas. Las negociaciones entre el vendedor y tú sobre lo que se vende y el precio y los términos de la venta son básicamente asuntos comerciales y no legales. Pero cuando comiences a poner tu trato por escrito, el vendedor querrá incorporar protecciones legales, que deberás considerar y comprender los riesgos para ti, tu familia y tal vez incluso tus garantes.
A continuación, te presentamos algunas técnicas comunes que los vendedores utilizan para reducir sus riesgos financieros:
El interés del vendedor en protegerse contra tu incumplimiento puede ser comprensible, pero ahora veamos los riesgos a los que te estás sometiendo, y posiblemente también a tus familiares y amigos.
Por ejemplo, si firmas personalmente el pagaré o garantizas su pago, pones en riesgo tus bienes personales si tu negocio tiene problemas financieros y no produce suficientes ingresos para cumplir con los pagos mensuales. Y agregar a tu cónyuge como firmante o garante pone en riesgo los bienes personales que poseen conjuntamente. Colocar tu casa como garantía significa que, si el negocio sale mal, puedes perder tu casa; tú debes calcular lo mejor que puedas, qué tan riesgoso es el negocio y cómo le iría a tu familia y amigos si el negocio empeora.
Casi siempre, los vendedores quieren que tu seas personalmente responsable del precio de venta. Tu tendrás que estar de acuerdo para poder hacer el trato. Afortunadamente, otras protecciones que el vendedor podría querer también están sujetas a negociación; por ejemplo, si tú eres rico y tienes un historial crediticio superior, el vendedor puede insistir menos en que aceptes protecciones más onerosas, como hacer que tu cónyuge firme el pagaré o colocar tu casa como garantía del precio de venta.

Asegúrate que no existen gravámenes sobre los activos del negocio

Es posible que el vendedor de la empresa que estás comprando o, la empresa en sí misma, le deba dinero a otra persona o empresa. Si es así, es probable que el acreedor haya establecido un gravamen sobre los activos del negocio. Un gravamen (lien, en inglés) es una garantía sobre una propiedad, ya sea un bien inmueble o equipo u otra propiedad comercial. Si existe un gravamen sobre la propiedad comercial y el vendedor o la empresa no paga la deuda, el acreedor tendrá el derecho legal de embargar y vender esos activos. Tu odiarías pagarle al vendedor por dos camiones y una máquina elevadora, solo para que te los arrebate un acreedor cuya deuda no haya pagado o revelado el vendedor. En resumen, es importante no solo tomar la palabra del vendedor sobre las deudas, sino también verificar cuidadosamente si hay gravámenes no revelados sobre los activos comerciales.
Afortunadamente, es fácil verificar si hay gravámenes. El establecimiento de un gravamen legalmente exigible sobre una propiedad (que no sea un inmueble) requiere que el titular del gravamen presente los documentos en la oficina de la División de Corporaciones, Secretaria de Estado del Gobierno de Florida, siguiendo las reglas establecidas por el Código Uniforme de Comercio (UCC, por sus siglas en inglés). Por una tarifa nominal, la oficina de registro buscará en sus registros para ver si hay gravámenes de UCC sobre los activos que estás comprando. Si surge algún gravamen, tu querrás que el vendedor pague las deudas y luego que los acreedores notifiquen a la oficina de registro que los gravámenes han sido cancelados.
En Florida, no existe la ley comúnmente llamada “bulk sales law”, que tendría como objetivo proteger a los acreedores cuando se vende una empresa. En los pocos estados donde existe esa ley, generalmente se aplican a la venta de negocios minoristas; y exige que el comprador notifique a los acreedores antes de que se realice la venta u obtener una declaración jurada de no-acreencias del vendedor; de lo contrario, los acreedores comerciales pueden surgir más tarde y reclamar el derecho a confiscar ciertos activos.

Protégete de la competencia del vendedor

Cuando estás comprando un negocio, un escenario de pesadilla es que después de que se cierra el trato, el vendedor comienza a competir con el negocio que acabas de comprar y tu rentabilidad se ve seriamente afectada. Por supuesto, esto no siempre es una preocupación importante; por ejemplo, el vendedor puede ser anciano, estar gravemente enfermo o estar sujeto a otras circunstancias que dejan en claro que su época empresarial ha terminado. Pero en la mayoría de los otros casos, la posibilidad que el vendedor pueda iniciar un negocio competitivo o trabajar para un competidor es una preocupación legítima. Esto significa que tu querrás estructurar el acuerdo para limitar la capacidad del vendedor de competir contigo en el mismo campo.
No confíes en la palabra del vendedor de que se jubila. Muchos vendedores jurarán que planean jubilarse para siempre. Pero un año después, muchas de estas mismas personas se aburren del golf y los juegos de bridge y quieren volver al negocio. Si lo hacen, y si no tienes un acuerdo sólido de no competencia, es probable que intenten volver a ingresar al campo que ya conocen.
La mejor manera de lidiar con el tema de la competencia es pedirle al vendedor que firme un acuerdo de no competencia (non-compete agreement, en inglés) que cubra un período de años después de la venta. Según el tipo de negocio que estés comprando, el convenio podría limitar la actividad competitiva del vendedor solo en un área geográfica determinada; pero en otros casos —una empresa editorial o un negocio basado en Internet, por ejemplo— el pacto de no competir podría evitar que el vendedor se involucre en un negocio similar en cualquier lugar de Estados Unidos o, en raras ocasiones, incluso en todo el mundo.
El acuerdo de no competencia puede incluirse en el acuerdo de venta o consistir en un documento separado al que simplemente se hace referencia en el acuerdo de venta. Cuán ampliamente están redactadas las restricciones es una cuestión de negociación entre el vendedor y tú. A un vendedor que se jubila o entra en una línea de trabajo completamente diferente, no le importará mucho la amplitud del acuerdo de no competir; por el contrario, un vendedor que quiera hacer algo en el mismo campo o en un campo estrechamente relacionado en el futuro, observará de cerca cómo se definen las actividades “competitivas”; por ejemplo, es posible que alguien que te venda una tienda de bagels nunca planee volver a poner un pie en una tienda de bagels, pero puede querer mantener abierta la posibilidad de invertir en algún otro negocio relacionado con la comida, abrir un restaurante o abrir una empresa de catering.
Los acuerdos de no competencia se analizan con mayor detalle en otras publicaciones de esta página web, incluyendo el lenguaje apropiado del acuerdo de venta y el lenguaje del convenio de no competencia.
Psicologia Comprador
Solicite AHORA:
Listado de Negocios
Es posible que estes interesado en este negocio; pero necesitas más información o un listado de negocios. Entonces haga click en el botón.
Scroll to Top