Además de verificar los gravámenes sobre los activos y el negocio, tú también querrás que tu nuevo negocio esté libre de obligaciones previas que pueden no estar garantizadas por gravámenes, es decir, deudas y otras responsabilidades que el vendedor incurrió. Hay varios tipos de responsabilidades que debes tener en cuenta cuando estés analizando una empresa:
Límites a tu responsabilidad legal por obligaciones previas de la empresa.
El hecho de que asumas las obligaciones del negocio dependerá principalmente de si compras la entidad comercial o solo sus activos, así como del lenguaje que escribas en tu contrato de venta. En otras publicaciones de esta página web encontrarás más información sobre cuestiones de responsabilidad y acuerdos de venta.

Las reglas de responsabilidad para los compradores.

La regla básica es que después de la venta de una entidad comercial (una corporación, una LLC o una sociedad), la entidad continúa siendo responsable de las obligaciones pasadas. Esto significa que, si compras una entidad, tendrás que seguir pagando las deudas que tiene el negocio en el momento de la compra. Por el contrario, si compras los activos de una empresa en lugar de la entidad en sí, no serás responsable de los pasivos precios; el vendedor se los quedará. Las ventas de empresas unipersonales siempre son ventas de activos; pero, como se ha explicado, si compras un negocio que actualmente se administra como una corporación, una compañía de responsabilidad limitada o una sociedad, su compra se puede estructurar como una venta de activos o una venta de entidad.
Incluso en una venta de activos, es posible quedarse atrapado con las viejas obligaciones del negocio; lo cual podría suceder en los siguientes casos:

Maneras de lidiar con pasivos pasados.

Ya sea que tu estés comprando una entidad o sus activos, tu querrás obtener tanta información como puedas sobre las obligaciones de la empresa. Esto te permite evaluar la cantidad de riesgo al que te expones. Luego, tú puedes negociar con el vendedor cómo se manejan esos pasivos, reales o potenciales. El vendedor puede aceptar seguir siendo responsable de algunos o todos los pasivos comerciales, incluso en la venta de una entidad, y tu negociación puede incluso resultar en un ajuste del precio de venta. Pero el compromiso de un vendedor de respaldar las responsabilidades comerciales solo funcionará si el vendedor tiene mucho dinero. Una promesa de pago puede no tener sentido si el vendedor carece de efectivo para cumplir la promesa porque, en muchos casos, la persona dueña del gravamen o de la acción legal puede proceder en contra tuya.
Tu acuerdo con el vendedor acerca de cómo manejar las deudas del pasado debería estar incluido en el contrato de venta. Ese documento debería decir, por ejemplo, que el vendedor y quizás algún garantista con dinero, será legalmente responsable por las deudas y obligaciones surgidas antes del cierre, y que tú serás responsable por las deudas y obligaciones surgidas posteriormente. Este compromiso puede estar acompañado por una indemnización, en un lenguaje que diga que el vendedor acuerda hacerse cargo de cualquier demanda por deudas previas y tu acuerdas hacerse cargo de las demandas de cualquier deuda futura.
Haz una evaluación cuidadosa de las posibles responsabilidades. Los gravámenes los puedes encontrar rápida y fácilmente. Pero para los negocios de fabricación, ubicados en antiguas áreas industriales o empresas que se ocupan de sustancias tóxicas, tu debes ser más minucioso. Las garantías del vendedor están bien, pero para estar seguro, también debes tomar muestras de suelo y hacer todo lo que sea necesario para protegerte.
Haz una evaluación cuidadosa de las posibles responsabilidades. Los gravámenes los puedes encontrar rápida y fácilmente. Pero para los negocios de fabricación, ubicados en antiguas áreas industriales o empresas que se ocupan de sustancias tóxicas, tu debes ser más minucioso. Las garantías del vendedor están bien, pero para estar seguro, también debes tomar muestras de suelo y hacer todo lo que sea necesario para protegerte.
Si el vendedor o su empresa es una corporación o LLC, tu debes considerar si los propietarios individuales (antiguos o nuevos) están de acuerdo en proteger personalmente a la otra parte de responsabilidades. Recuerda el principio general de que una corporación o LLC está legalmente separada de las personas que la poseen. Un acuerdo de indemnización firmado por una corporación o LLC no vincula personalmente a los propietarios de la entidad. Los propios propietarios deben firmar si van a ser considerados responsables.
Ejemplo: Gabriela está comprando los activos de Joaco Grooming LLC, una sociedad de responsabilidad limitada propiedad de Ramiro y Leyda. En el contrato de venta, la LLC acepta que indemnizará, defenderá y mantendrá indemne a Gabriela de cualquier deuda o reclamo que surja en el período anterior al cierre de la venta. Del mismo modo, Gabriela acepta que indemnizará, defenderá y mantendrá indemne a Joaco Grooming LLC de cualquier deuda o reclamo que surja después del cierre. Con sabiduría, Gabriela insiste en que Ramiro y Leyda sean agregados personalmente a la indemnización para que ella tenga otro lugar al que acudir en busca de protección si la LLC se declara insolvente.
A veces, la simple fórmula para las deudas pasadas y futuras debe modificarse ligeramente para adaptarse a la situación concreta. En el ejemplo anterior, supongamos que Joaco Grooming LLC espera una factura de $7,500 de una empresa que le vende al negocio productos para mascotas; si las partes han acordado que Gabriela será responsable de pagar esa factura, el contrato de venta deberá referirse específicamente a esa factura como una excepción al deber de Joaco Grooming LLC de pagar todos los gastos pasados.
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